Los factores de riesgo son enfermedades, situaciones o conductas que van dañando la pared de nuestras arterias, provocando una inflamación de las mismas que las va obstruyendo. A este proceso lo denominamos “arteriosclerosis” y es la principal causa de angina de pecho e infarto cardíaco.

     Existen factores de riesgo que no podemos modificar, como la edad, el sexo y la predisposición genética (presente cuando hay antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular en personas jóvenes).

Los factores de riesgo modificables son aquéllos que podemos combatir y controlar, y son los siguientes:

- Hipertensión arterial

- Colesterol alto

- Diabetes

- Tabaco

- Sedentarismo

- Obesidad

- Estrés

Hipertensión arterial: “la alta y la baja”.

     Llamamos Hipertensión arterial a la elevación de la presión de la sangre cuando pasa por las arterias. El corazón es el motor que bombea la sangre hacia el cuerpo para que llegue el riego a todos los órganos. Esto lo hace contrayéndose y relajándose. Al relajarse, se llena con la sangre procedente de las venas del cuerpo. Al contraerse, impulsa un volumen de sangre hacia las arterias. Cuando nos tomamos la tensión arterial, obtendremos dos cifras. Por ejemplo, 130/80.

            - Tensión arterial sistólica, “la alta”: 130. Es la presión registrada cuando el corazón se contrae.

            - Tensión arterial diastólica, “la baja”: 80. Es la presión registrada cuando el corazón se relaja.

La tensión arterial varía a lo largo del día y con el ejercicio, el estrés, el sueño y las comidas.

Cómo controlar la tensión arterial:

            - Pierda peso.

            - Haga ejercicio aeróbico.

            - Limite la sal que consume en las comidas y bebidas. Recuerde que las bebidas carbonatadas (con gas), las conservas que no sean naturales, los precocinados, salazones, aperitivos salados, encurtidos, embutidos, quesos y productos cárnicos curados y ahumados tienen un alto contenido en sal y debe consumirlos sólo esporádicamente.

            - Vigile los medicamentos que toma. Los antiinflamatorios no esteroideos (diclofenaco, ibuprofeno, dexketoprofeno, etc), corticoides y algunos antigripales hacen que retengamos líquido y por tanto se eleve nuestra tensión arterial. Consulte a su médico siempre que le vayan a prescribir una nueva medicación.

            - No tome excitantes: café, té, chocolate, bebidas con cola, etc.

            - Olvide el regaliz, nos hace retener líquido.

Muchas veces es necesario tomar medicamentos para mantener la tensión arterial controlada.

Objetivos del tratamiento.

     Lo ideal es tener la tensión arterial sistólica menor de 130 y la diastólica menor de 80 mm Hg. 

      No olvide tomarse la tensión en su domicilio al menos una vez al mes, así detectaremos a tiempo cuando se está descontrolando. 

Colesterol, “el bueno y el malo”.

     El colesterol es una sustancia grasa presente en todas las células del cuerpo y necesaria para su funcionamiento. Precede de la dieta y de la “fabricación” en el hígado a partir de otras sustancias.

     La sangre se encarga de transportar el colesterol desde el hígado a los órganos que lo necesitan, y de recoger el remanente que no se utiliza para devolverlo al hígado. Allí se almacena o se excreta al intestino a través de la bilis. Este transporte lo hace a través de unas proteínas que circulan en la sangre, que son como los vehículos, y se denominan lipoproteínas. Existen, entre otras, dos lipoproteínas:

- Lipoproteínas de baja densidad, “el malo”: LDL. Se encargan de transportar colesterol nuevo desde el hígado hasta todas las células del organismo. Se une a las células de las paredes de las arterias, y deposita colesterol en éstas contribuyendo a engrosarlas e inflamarlas. De este modo, aumenta la arteriosclerosis de nuestras arterias.

- Lipoproteínas de alta densidad, “el bueno”: HDL. Se encargan de recoger el exceso de colesterol y llevarlo de nuevo al hígado para que sea eliminado.

     Triglicéridos. Son el tipo de grasa más frecuente en nuestro organismo. Proceden de producción propia o de los alimentos. Se adhieren a la paredes de las arterias contribuyendo a la inflamación y engrosamiento que llamamos arteriosclerosis.

Objetivos del tratamiento.

- Colesterol- LDL: menor de 70 mg/dl.

- Colesterol- HDL: en mujeres mayor de 50 mg/dl y en hombres mayor de 40 mg/dl.

- Triglicéridos: menor de 150 mg/dl.