Los resultados publicados en la revista científica The Lancet, concluyen que el tratamiento con dos fármacos activos frente a estas bacterias no es necesario en todos los pacientes, sino solo en aquellos en situación gravepublicacionTheLancet2017

Las enterobacterias productoras de carbapenemasas (EPC) son uno de los motivos de preocupación más importantes para la salud pública en todo el mundo, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos internacionales, debido a que están diseminándose rápidamente y son resistentes a la mayoría de los antibióticos disponibles.

No se conoce cual es el mejor tratamiento para las infecciones causadas por estas bacterias. Algunos estudios previos sugieren que todos los pacientes deberían ser tratados con dos o más antibióticos activos, pero esto hace que las resistencias puedan aumentar aún más.

Los resultados del estudio ‘INCREMENT’, un proyecto internacional donde han participado 26 hospitales de 10 países y donde se han incluido 437 pacientes con bacteriemia causada por EPC; ha sido liderado por los doctores Belén Gutiérrez y Jesús Rodríguez Baño, de la Unidad de gestión clínica de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del Hospital Universitario Virgen Macarena. Un estudio que cambia la práctica clínica al concluir que el tratamiento combinado solo es necesario en pacientes con alto riesgo de mortalidad, medido éste mediante el score INCREMENT, que puede calcularse a pié de cama, validado por el mismo grupo de investigación.

En opinión de Jesús Rodríguez Baño “al cambiar la práctica clínica podremos evitar el sobreúso de antibióticos y el desarrollo de más resistencias en estas bacterias, que las convertirían en imposibles de tratar, como ya ha ocurrido. Además, el score permite identificar pacientes de mayor riesgo permitiendo un tratamiento individualizado”.

El trabajo fue presentado recientemente en el European Congress of Clinical Microbiology and Infectious Diseases, que reúne a 12.000 especialistas de todo el mundo, y fue publicado ese mismo día en la prestigiosa revista The Lancet of Infectious Diseases, la más importante en enfermedades infecciosas, siendo destacado por la organización del congreso como una de las comunicaciones más relevantes presentadas en el mismo. Para llevar a cabo este estudio, los especialistas identificaron centros mundiales expertos y con experiencia en estas infecciones, se contactó con ellos para su participación desarrollándose un protocolo del estudio, donde se incluyeron los datos de los pacientes y se analizaron utilizando técnicas estadísticas avanzadas.